Divorcio amistoso y mutuo acuerdo, ¿es lo mismo?

Divorcio amistoso y mutuo acuerdo, ¿es lo mismo?.

Coloquialmente se suele hablar de divorcio express o separación matrimonial de mutuo acuerdo o amistoso, pero, ¿acaso son cosas diferentes?. Sólo existen en España dos posibilidades de cara a la tramitación de un procedimiento de derecho de familia, aquella en la que existe entendimiento entre las partes, y aquella en la que desafortunadamente este no ha sido posible por el motivo que corresponda. En ese sentido, dentro de las especialidades que existen en cada uno de los tipos de procesos en aquellos que sí existir consenso se determinarán divorcio de mutuo acuerdo técnicamente y coloquialmente amistoso, pero realmente es lo mismo. De hecho es correcto utilizar indistintamente esas expresiones sin perjuicio de que en el lenguaje técnico jurídico se utilice el termino «mutuo acuerdo».

Nuestro bufete letrado tiene mas de un 95% de procedimientos amistosos lo que supone un verdadero logro y mérito, pues creemos en la capacidad de dos personas que en su día decidieron casarse ser capaces de entenderse mínimamente en la tramitación consensuada de su procedimiento de separación o divorcio. Debemos de ser conscientes que por respecto, madurez y consideración debemos de tratar de ser capaces de llegar a un acuerdo con nuestra ex pareja al menos en cuanto a la elección del tipo de proceso. De mutuo acuerdo será siempre mas económico, rápido y liviano en cuanto a los trámites y el sufrimiento inherente a todo proceso de ruptura sentimental.

No se trata de ceder en lo que nos pide nuestra ex pareja, consiste en ser emocionalmente inteligentes y mantener una actitud adecuada para favorecer el entendimiento así como buscar un profesional que nos pueda ayudar. No se necesita el mejor abogado con el despacho mas lujoso sino un profesional con vocación de ayudar al entendimiento (existen grandes profesionales que en cambio no se esfuerzan tanto por un acuerdo como después si lo hacen en un contencioso que les es mas rentable) que sepa como enfocar el caso tanto en lo jurídico como en lo personal al ser consciente de que el principal problema de entrada en todo proceso de familia es la predisposición de las partes al acuerdo, que en muchos casos no es la deseable.

 

Transformación de contencioso a mutuo acuerdo

Transformación de contencioso a mutuo acuerdo:

En muchas ocasiones una demanda de divorcio por lo contencioso es reconducida por el trámite de mutuo acuerdo, como se suele decir por medio de la transformación. ¿ En qué consiste?, pues básicamente en la presentación de un escrito conjunto de ambos cónyuges en trámite de divorcio contencioso en cualquier momento del proceso previo a la celebración del acto del juicio (presentado evidentemente por la representación procesal, abogado y procurador) en la que se suele aportar una propuesta de convenio regulador ya firmada por los esposos solicitando que el Juzgado requiera comparecencia personal de los esposos para ratificación y proceda a la posterior homologación judicial.

Otra posibilidad diferente es la de la solicitud de aplazamiento de los trámites del proceso contencioso, que en todo caso y conforme la Ley se podrá realizar durante un periodo de 60 días, y una vez transcurridos confirmar si se desean la continuación con el proceso contencioso por no haber sido posible el intento de mediación o la presentación de un convenio regulador y la transformación. A la pregunta de, ¿después de un aplazamiento se puede solicitar otro?, en la práctica sí, pero lo normal y preferible es resolver cuanto antes la situación y salir de todo lo negativo que supone tener un procedimiento contencioso abierto (incertidumbre, costes, duración… etc).

Nuestro despacho de abogados, antes y durante el proceso trata de mediar para en la medida de los posible acercar las posituras y pretensiones de las partes para alcanzar un entendimiento, puede consultarnos pues no le cobraremos la visita y en ella trataremos de ayudarles para ofrecer las soluciones legales existes no sólo de cara al propio cliente, sino transmitiéndolo a la otra parte judicial o extrajudicialmente, pues somos defensores de la tradicional frase de que mas vale un mal acuerdo que un buen juicio.

¿Amistoso y mutuo acuerdo es lo mismo?

Divorcio Amistoso y mutuo acuerdo, ¿es lo mismo?.

Técnicamente el término correcto es divorcio de mutuo acuerdo, pues así se hace constar tanto en la demanda, convenio regulador y sentencia de divorcio judicial, como en el convenio y escritura de divorcio Notarial. Pero informalmente se habla indistintamente de divorcio de mutuo acuerdo o divorcio amistoso, lealmente es mas correcto el concepto de «mutuo acuerdo», pero el concepto «amistoso» alude al mismo proceso sin que exista ningún tipo de especialidad al respecto. La palabra antagónica del divorcio amistoso o de mutuo acuerdo es «contencioso».

En nuestro despacho de abogados, con la especialización profesional que nos hace dedicarnos casi en exclusiva a procedimientos de familia, durante la experiencia de años de trabajo hemos comprobado como muchos matrimonios y parejas con niños no se había planteado la tramitación del procedimiento judicial o Notarial por considerar que no podrían acceder al mismo por su elevado coste económico. Con nuestros precios se permite el acceso a cualquier matrimonio que lo necesite al proceso amistoso, que además es la mejor opción para cualquier situación de crisis de pareja, pues en muchos casos los cónyuges se ven avocados al proceso contencioso o a la imposibilidad de divorciarse precisamente por no contar con la actitud adecuada ni con las herramientas que sólo puede ofrecer un profesional del sector, para saber adaptar las circunstancias y necesidades familiares a un divorcio amistoso de mutuo acuerdo.

Si la decisión de divorciarse se ha tomado, lo mas inteligente para ambos cónyuges es la de tramitarlo de manera amistosa para llegar no a la misma decisión que hubiera impuesto un Juez en un proceso sin acuerdo, sino mejor, pues lo deciden directamente los esposos, esos si, dejando un poco al lado sus intereses personales y siendo justos y razonables, entendiendo como parámetro inicial, que todo proceso de divorcio es un empobrecimiento económico.